martes, 24 de noviembre de 2009

El gilipollas de la semana

Buenas, amigos.

La revista ‘El jueves’ tiene entre sus secciones fijas una llamada ‘El gilipollas de la semana’ en la que seleccionan a alguien que, por algo que ha hecho o dicho, merece dicha consideración según los redactores de la revista.

Pues bien, en este blog tenemos a nuestro gilipollas particular, aunque desgraciadamente no es sólo durante una semana; éste nos lleva durando ya más de cinco años y, si nadie lo remedia, aún nos durará otros dos años y pico más.

La última de las gilipolleces que le hemos oído rebuznar al inepto gañán es que “la recuperación económica se ha iniciado” y que el ritmo de recuperación se va a acelerar. Y además, acompañado en los coros por la ministra Salgado, que no tiene rubor al afirmar que en 2010 el PIB volverá a crecer (algo que desde aquí no nos creemos mientras no lo veamos).

Y todo ello lo dijo el pasado domingo en un bochornoso espectáculo en el que se intentó arropar por el partido. Un espectáculo en el que, como en tiempos del fascismo, se presentó una Ley sin tener en cuenta al Parlamento (que es donde esas cosas se presentan y se discuten).

Lo curioso es que, mientras el inepto gañán miente diciendo que la economía se va recuperando, al mismo tiempo reconoce que el desempleo irá a peor. Dados los precedentes de este (des)Gobierno en sus previsiones, más vale que nos vayamos haciendo a la idea de que lo que dice no es más que otra de sus mentiras.

Y para lograr semejante recuperación, parece que tendremos la suerte de contar con el nuevo engendro que sale de la inteligencia límite del inepto gañán: la nueva Ley de Economía Sostenible, una ley con la que pretende hacernos creer que va a cambiar así, de un plumazo, el modelo económico del país, ¡toma ya! Una ley de la que nadie sabe casi nada, y que promete ser otro de los fiascos a los que ya nos tiene acostumbrados el inepto gañán.

Todo esto lo podremos corroborar en las próximas semanas. Un saludo a los lectores.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Alakrana

Lo vemos cada día, y esta vez lo han vuelto a hacer en nuestras propias narices: el (des)Gobierno que sufrimos ha vuelto a hacer el más bochornoso de los ridículos y encima nos lo intenta vender como un gran éxito.

Los piratas se nos han subido a la chepa, han secuestrado y amenazado a compatriotas, se han embolsado una barbaridad de dinero que el inepto gañán ha pagado complacientemente (no es de extrañar, dada la predisposición del inepto gañán a negociar con asesinos y extorsionadores) y se han largado de rositas sin que siquiera les hayan hecho un rasguño durante la huida, quizás por alguna orden gubernamental de no hacer sangre entre los asaltantes, no sea que al inepto gañán se le empañe su risible plan de la Alianza de Civilizaciones... Vamos, que los barcos españoles son una bicoca; toda una invitación a capturar más barcos de los de aquí (con los franceses parece que no se atreven).

Cuatro muertos de hambre han derrotado a la Armada española, probablemente porque el inepto gañán y todo su impresentable gabinete de crisis (con la incompetente De la Vogue de viajecito por Argentina) ha estado mojigato a la hora de ordenar las medidas necesarias y no daba una a derechas.

En cualquier democracia medianamente normal, un espectáculo como este (en el que la mismísima e incompetente ministra de Defensa ha reconocido que “ha aprendido mucho”, sin saber la pobre que para ostentar el cargo de titular de un Ministerio –y más de uno como Defensa- hay que venir ya aprendidita de casa) habría tenido como consecuencia la dimisión de un ministro y la destitución de alguno más. Chacón y De la Vogue (la primera de ellas porque esta no ha sido ni su primera ni su segunda gran metedura de pata por incompetente; la segunda por ser la principal responsable de todo el caos vivido estos días, o mejor dicho semanas) deberían dimitir o ser cesadas, abriendo una crisis de (des)Gobierno que, lamentablemente, es poco probable que se vaya a dar.

Ahora, a esperar que nos secuestren otro barco…

lunes, 16 de noviembre de 2009

Un chiste

Hola amigos.

Como no todo van a ser parrafadas serias, hoy toca un chiste; aunque tendría más gracia si lo que dice no fuese un a dolorosa verdad…

Saludos a todos mis lectores (los tres, ja, ja!).


Zapatero que va por la calle y se encuentra con Jaimito. El inepto y mentiroso gañán le dice:

- ¡Ostras! ¿Tú eres Jaimito, el de los cuentos?

Jaimito le contesta:

-No, no, el de los cuentos eres tú; yo soy el de los chistes.


por-el-pleno-empleo

jueves, 5 de noviembre de 2009

La sentencia sobre el Estatut

Muy buenas.

El dichoso Estatut nos tiene ya hasta la coronilla. Un texto que a todas luces es inconstitucional, pero cuya sentencia en el Tribunal Constitucional lleva un retraso de tres años debido a los tiras y aflojas del inepto gañán con sus amigachos del nacionalismo más radical. Un incomprensible retraso cuyo meollo es el conflicto entre lo políticamente conveniente para el inepto gañán con lo jurídicamente admisible.

Y es que parece que incluso las tragaderas de los miembros del Tribunal Constitucional tienen un límite, a pesar de que su composición se la reparten con todo descaro los partidos políticos (¿dónde quedó eso de la separación de poderes?). Ahí tenemos a la Presidente (que no Presidenta) del Tribunal, María Antonia Casas, fiel perra (esta vez sí) de presa de Mª Teresa Fernández de la Vega. Cabe preguntarse qué ha ocurrido para que haya empezado a verse un cierto atisbo de luz al final del túnel, y es que las malas lenguas dicen que Felipe González y la vieja guardia del P (ex-PSOE, que ya no es socialista, ni obrero ni español) están ya hartos de las gilipolleces el inepto gañán y sus desbarres federalistas (por no llamarlo “facilidad en la bajada de pantalones frente a toda pretensión nacionalista”).

Ahora que se lleva unas cuantas semanas anunciando la inminencia de la esperada sentencia, y ante el temor de que una gran parte del impresentable texto sea recortado (como no debería ser de otra forma si a los jueces, a pesar de sus intereses políticos personales, aún les queda un poco de vergüenza y de sentido de Estado), el ala independentista y nacionalista (cada vez más parecidos y más radicales en sus posturas) de los políticos catalanes han empezado a decir barrabasadas de las suyas. Así, hemos tenido que soportar amenazas y otras perlas de estos reyezuelos de Taifas, cegados en mantener a toda costa sus prebendas provincianas aun a costa del interés general.

Así, desde CiU, ERC e ICV han amenazado con una grave crisis política ante un fallo adverso del TC. En ERC son más chulos aún y dicen que optarían por "desplegar de facto el autogobierno, prescindiendo incluso de la sentencia". Vamos, que si la sentencia me gusta, la acato; y si no, pues hago lo que me dé la gana.

Desde el propio gobierno catalán (recordemos que el Govern está en manos del PSC, a la postre el PSOE en Cataluña) se exhibe impúdicamente que el Estatut supone una "nueva relación en muchos aspectos entre Cataluña y España y que significa asimismo un cambio de las relaciones políticas y económicas con el Estado”, y se avisa de que una sentencia adversa obligaría a rehacer el pacto político con el Estado, y en un gesto muy, pero que muy grave (sobre todo viniendo de un gobierno autonómico), se muestra ambiguo ante la pregunta de prescindir de la sentencia del TC y seguir desplegando el Estatut. Pero vamos a ver… ¿Acaso Cataluña no forma parte de España? ¿Acaso las Administraciones autonómicas no forman parte del Estado? ¿Acaso desde un gobierno autonómico se puede amagar con desacatar una sentencia que no guste? ¿Acaso va a resultar que vamos a tener que terminar pidiendo perdón al general Mena y exigir a este pusilánime (des)Gobierno que aplique el artículo 155 de la Constitución?

Más grave aún es lo que se afirma desde el PSC, al decir con todo el desparpajo que un tribunal no puede tumbar un pacto político. ¡Vaya! Y yo que pensaba que el imperio de la Ley prevalece sobre pactos de todo tipo, incluidos los pactos políticos… Y es grave no sólo por lo que dice, sino porque el partido que lo dice, a fin de cuentas, forma parte del partido que actualmente (des)gobierna en España. Quizás insinúan que hay que saltarse las leyes a la torera cuando no nos gusten. ¿Pensarán igual en el resto del PSOE?

El error del que parte el discurso nacionalista lo explica muy bien Martín Seco (como siempre aclaramos, muy poco sospechoso de ser 'de derechas’):

El discurso nacionalista se fundamenta siempre en el mismo error, en partir de lo que les gustaría que fuera, pero que, por el momento, no es y no ha sido nunca. Consideran a Cataluña y a España en el mismo nivel, como dos naciones soberanas que se hablan de igual a igual y que firman pactos políticos que tienen que ser respetados. Pero la realidad es muy otra. Únicamente existe una soberanía, la del Estado español, y Cataluña es tan sólo una parte de ese Estado, todo lo principal y con las peculiaridades que se quiera (todas las tienen), pero nada más que una parte. Aquí sólo hay un pacto: el constitucional, que se realizó por todos los españoles hace treinta años. La Constitución no convence por completo a nadie, pero precisamente por eso es un pacto, porque todos hemos tenido que ceder. Algunos, por ejemplo, preferiríamos un Estado como el francés, republicano y sin Autonomías.

Lo cierto es que cualquier otro elemento político adquiere validez y se legitima exclusivamente por la Constitución. La Generalitat, su presidente y el Parlamento catalán existen por y gracias a la Constitución y, gracias a la Constitución, Cataluña tiene un Estatuto de Autonomía, estatuto que precisamente por eso no puede desbordar los límites constitucionales. Algunos pensamos que los ha desbordado ampliamente no sólo por lo de nación y lo de la lengua -que parece que es lo que en estos momentos se encuentra en el centro de la polémica-, sino por la situación de privilegio económico que se consolida para Cataluña, totalmente incompatible con el principio de igualdad que subyace en el origen de la Carta Magna.

Lo más patético es que todas estas bravuconadas, a estos mierdecillas de la política les salen gratis. En cualquier país con una democracia medianamente sana, semejantes personajes tendrían, al menos, que dimitir después de decir cosas así. Pero aquí no sólo no dimiten sino que se ven fuertes frente al imbécil pusilánime que habita La Moncloa, por lo que sus bravuconadas le salen muy, pero que muy rentables.

Y de todas estas bravuconadas y amenazas, lo que de verdad asusta al inepto gañán es la advertencia desde ERC de que en caso de recorte del Estatut se podría “complicar y condicionar la existencia y la vida política de este Gobierno", con lo que perdería la poltrona.

Pero, con todo, lo peor es lo que se escucha desde las propias filas del (des)Gobierno. Aparte de ir todos a una (como en Fuenteovejuna) cantando las bondades de semejante engendro, llega el propio Ministro de Justicia, el ignorante Caamaño (¡quien, para colmo, tilda a España de estado federal y se queda tan ancho!), intentando rodear de normalidad el tema con el argumento de que el Estatut (con todo lo ilegal que es) lleva aplicándose ya tres años sin que pase nada. Pero es que este pobre hombre olvida lo esencial: quizá el desorden legal e institucional que padecemos le parezca ‘nada’ al (des)Gobierno. Lo denuncia Lorenzo Contreras con unas verdades que deberían hacer palidecer de vergüenza al ignorante Caamaño y a todo el (des)Gobierno:

Lo más alarmante es que el Ministerio de Justicia intenta rodear de normalidad el desarrollo del asunto, con el argumento de que el Estatuto, con toda su carga de ilegalidad, lleva dos años aplicándose sin que nada pase. Olvida que pasa lo esencial, es decir, que se atenta contra la Constitución, se cuestiona la configuración actual del Estado y se le fuerza a desnaturalizarse desde una concreta comunidad autónoma, la catalana, que busca, más que un federalismo español, una salida confederal y soberanista que dote a Cataluña de un Estado propio. En concreto, se intenta conseguir, por vías aparentemente reformistas, nada menos que la independencia que Pujol preparó y acabó dejando en manos de otros, incluido ese cordobés llamado Montilla, siempre a las órdenes de los dirigentes de ERC, empezando por Puigcercós y acabando por Carod Rovira.

Todo esto es lo que está contenido en un Estatut cuyo padre es el vomitivo presidente que hemos de sufrir todos los españoles (recordemos quién lo impuso en el PSOE y en el Congreso), un presidente capaz de vender a su abuela (o a su abuelo, aquel que murió en la guerra) por un plato de lentejas o, lo que es lo mismo, comprometer el interés general con tal de aferrarse a la poltrona unos meses más. El mismo presidente que prometió refrendar en Madrid lo que se aprobara en Cataluña; el mismo que le dijo a Maragall aquello de: “Pascual, aprobaremos lo que venga de Cataluña”. El mismo que irresponsablemente utilizó el Estatut como pago a los “servicios prestados”: el apoyo nacionalista e independentista en el Congreso. El mismo que nos ha vendido a todos los españoles.

Si al final el TC recorta ampliamente el Estatut, que por supuesto es lo que debería hacer, será un motivo de ridículo total para el inepto gañán y para toda su cohorte de soplagaitas que han estado defendiendo su constitucionalidad contra viento y marea. Y si el ala nacionalista del PSOE (léase PSC) la monta tal como han amenazado y siguen amenazando, lo mismo semejante espectáculo no es visto con buenos ojos por el resto del electorado español del PSOE (que, visto lo visto, no me explico cómo queda aún alguien en este país que les vote…).

miércoles, 14 de octubre de 2009

Delito de lesa patria

Muy buenas.

Interesante reflexión la que hace José Luis Manzanares en su columna semanal. En este caso, aparte de referirse a unos cuantos de los escándalos que salpican los ámbitos económicos, políticos y sociales, hace énfasis en uno que podría haberse dado y del que apenas se ha hablado a pesar de la capital importancia que tiene. Ahí dejo el extracto del tema, para dar que pensar...

Y aún resta otro escándalo, probablemente el más grave, que quizá por la resonancia del 'caso Gürtel' no ha tenido el eco que merece. Se trata del chivatazo al dueño o encargado del bar Faisán, en Irún, para que se pusiera a salvo de una operación policial. Eran los tiempos de la negociación con ETA, de sus hombres de paz, de la vergonzosa excarcelación de De Juana Chaos y del polvo del camino en las togas de los curiales. Sólo en ese marco cabe entender lo ocurrido.

Al impedir la detención de quien se dedicaba al cobro del llamado impuesto revolucionario se cometió un delito de colaboración con el terrorismo, agravado además por la condición del soplón. Un policía prestó su teléfono móvil al etarra para que oyera el mensaje de una de las pocas personas conocedoras de la inminente operación. Ahora, después de tres años, nos enteramos de que el Ministerio del Interior ha sido incapaz de identificar tanto a los autores directos como a los indirectos de este delito de lesa patria. Todo resultó más fácil con los teléfonos de los terroristas del 11-M. Éste es el último gran escándalo. Por ahora.

viernes, 9 de octubre de 2009

Hace falta un nuevo partido político

Columna de ‘Marcello’ el 9 de Octubre en ‘Estrella Digital’:

No hay nada que hacer, el Gobierno de Zapatero va sin rumbo al desastre de la crisis económica y del paro, y la oposición de Rajoy no existe y están a palos entre ellos, con los pies sumergidos en el fango pintoresco de 'Gürtel' que, grande o pequeño, se ha convertido en el circo nacional por causa de la notoriedad de sus personajes y lo vistoso de sus andanzas. ¿Cuántas veces hemos visto en los telediarios a Paco Correa y a su mujer desfilando por las murallas del monasterio de El Escorial en aquella boda imperial de los Aznar? Cientos de veces, quizás miles.

Vivimos en el mayor de los desamparos políticos por causa del presidente Zapatero, que ha tocado techo y puesto al descubierto sus niveles de gran incapacidad política y de destrucción de todo lo que toca. Un presidente que, además, ha liquidado cualquier atisbo de experiencia e inteligencia en el PSOE y que cuenta como tridente de su ataque político con tres cómicos de la talla de Alonso, Blanco y Pajín. Y a causa de un líder de la oposición que se ha convertido en un espectro que ni sufre ni padece y al que se le sube a las barbas cualquier dirigente del PP, a sabiendas de que nunca recibirá el menor reproche del calzonazos más grande habido en la política española.

¿Alguien imagina que la rebelión a bordo del PP era imaginable en tiempo de Aznar? Ni por asomo. ¿Alguien imagina que en tiempos de González el Gobierno de la nación iba a estar plagado de inútiles? Pues tampoco, y que conste que no añoramos a ninguno de los dos. Pero ocurre que nunca este país, España, estuvo en manos de políticos tan mediocres e incompetentes como los que hoy lideran el Gobierno y el PP.

Y ¿Cómo ha sido todo esto posible? Porque la partitocracia, el gobierno de los partidos políticos que sufrimos los españoles desde el inicio de la "santa transición", ha agotado todos sus trucos e imposturas y al final ha quedado al desnudo y en manos de unos dirigentes incapaces y sin talento, y de unos gobernantes que no dan más de sí.

¿Qué se puede hacer? Pues nada o más bien poco. Quizás sería necesaria la aparición de un nuevo partido en el escenario nacional, pero esto tampoco es fácil porque las reglas del juego partitocrático, precisamente, impiden o niegan facilidades a cualquiera que se atreva a intentarlo. Ciudadanos en Cataluña fue una broma de mal gusto, visto su dramático final, y similar al personalismo de Rosa Díez, próximo a la extrema derecha mediática del PP, lo que anuncia más de lo mismo.

Pero el sitio está ahí, y hay varios millones de ciudadanos dispuestos a dar su voto si se encuentra con una verdadera, democrática y talentosa tercera vía política. Pero ¿dónde está? Deambula misteriosamente a la derecha de Zapatero y a la izquierda de un Rajoy que está preso de su extrema derecha. Un lugar este, el ultraconservador, por donde también podría saltar un día de éstos un partido al estilo de Le Pen, a nada que la dirección del PP ose poner firme a la revoltosa Aguirre, la eterna candidata a la refundación de la Alianza Popular.

No es fácil que aparezca una tercera vía en la política española. Pero no se debería descartar y alguien lo debería meditar, porque el vacío de poder, de criterio e inteligencia que crece sin parar en el centro sociológico español es cada vez más grande y nadie lo va a llenar.

domingo, 4 de octubre de 2009

El bochornoso espectáculo de la visita a Obama

Muy buenas.

¿Qué se puede esperar de alguien que no es capaz de conocer el decoro dentro de su propia casa?

La foto de las hijas del ineZPto ha dado la vuelta al mundo. Ciertamente, y al igual que ocurrió con la famosa portada de ‘El Jueves’, es probable que no se hubiera montado tanto revuelo si el inepto gañán no se hubiera empecinado en tratar de ocultar a toda costa la dichosa foto.

HijasZP

Pero claro, a pesar de que era un viaje oficial y por tanto pagado con el dinero de todos los españoles, el ineZPto se empeñó en que aquello eran unas vacaciones para las niñas y que las fotos oficiales no podían salir a la luz.

Y la verdad, no es de extrañar. Y no lo digo por lo feas, horteras, siniestras y gordas que son las niñitas; a fin de cuentas, no por ser hijas del Presidente del (des)Gobierno hay que tener cuerpo de modelo (aunque, después de la tabarra que nos dan con el tema de la obesidad infantil, los padres podrían predicar con el ejemplo y poner un poco a dieta a las susodichas, aunque esa es otra cuestión).

No, no es de extrañar que quisiera quitarlas porque, aunque las niñas en su vida privada se pueden vestir como les dé la gana (o como sus papaítos les dejen), en un viaje oficial hay que mantener un poco el decoro y las más básicas normas de protocolo y vestimenta cuando se va a hacer visita en viaje oficial. Y es de suponer que, aunque tarde (como siempre) el inepto gañán se habrá dado cuenta de la vergüenza que supone esa foto. La verdad, una vez vista es para estar avergonzado… ¡Menudo espectáculo!

Por otra parte, no es de extrañar que a lo largo de todo este tiempo el ineZPto haya querido proteger la intimidad de sus hijas… Supongo que a todo un presidente del (des)Gobierno no le debe de hacer mucha gracia que no sólo le toman el pelo en economía o política territorial… ¡Es que todo el mundo hace lo que quiere incluso en su propia casa!

Pero claro, conociendo al padre, lo mismo las niñitas le hacen chantaje con lo que sea para que les deje vestir a su antojo y en cualquier momento. Habrán visto que en otros ámbitos funciona. O quizás sea el talante, no sé…

En fin, una entrada un poco chorra para olvidar por un momento los verdaderos problemas en los que nos ha metido el inepto gañán.

Hasta otra (que probablemente será más en serio).