lunes, 17 de mayo de 2010

De la ‘Champions League’ a 2ª B

Es un hecho. La economía española está intervenida de facto. Nos están tutelando como a los inconscientes, como a los que no son capaces de ejercer la responsabilidad por sí mismos.

Todas las medidas que el inepto gañán presentó la pasada semana nos las han impuesto desde fuera: desde la UE y desde EE.UU., con la llamada que hizo Obama (tan idolatrado por nuestro mequetrefe particular) para, diciéndolo diplomáticamente, mostrar su preocupación por la situación de España; o diciéndolo en román paladino, para exigir medidas que eviten el hundimiento de la zona euro.

Pero que nadie se llame a engaño: estas medidas no son para salir de la crisis. Estas medidas son para contener el tremendo déficit fiscal y tratar de evitar que España entre en credit default (esto es, que no pueda pagar lo que debe). Los mercados ya hablaron estos días pasados al aumentar drásticamente el diferencial de la deuda española respecto a la alemana; o al rebajar Standard & Poors el rating de nuestra deuda (y lo que te rondaré morena…).

Pero, a pesar de todo, lo que causa más espanto es la absoluta falta de una mínima previsión de quienes están al mando de la situación. El pelele de La Moncloa se ha estado gastando miles de millones en emancipaciones juveniles, cheques bebé, subvencionar la compra de coches, dar 400 euros a todo Diox… y no olvidemos la friolera de 8.000 millones de euros en el maldito ‘Plan E’, que sirvió para cavar zanjas y volver a taparlas… además, claro, de maquillar durante unos meses las escalofriantes cifras de paro. Todo esto sin mirar seis meses por delante para atisbar que todo este gasto descontrolado nos pasaría factura bien pronto. Si se piensa ahora, resulta que lo que nos exigen desde la UE (esos 15.000 millones de recorte que está llevando a España a la debacle en los mercados de deuda) es ni más ni menos que… ¡¡lo que este mamarracho se gastó en ‘Plan E’ y la devolución de los 400 euros!! Todos estos dispendios lo tienen que pagar ahora los funcionarios (lo que redundará en peores servicios), los pensionistas, los dependientes, y en general los más débiles… y lo que nos queda por ver.

Y es que todo esto se veía venir desde hace tiempo ya; se veía venir claramente, como se puede comprobar en los artículos de este y de otros miles de blogs y en las columnas de opinión de cualquier diario que no esté plegado al poder

España no se puede permitir la sangría que supone mantener a un incompetente de este calibre al frente de un país. Tenemos que echar cuanto antes a este mamarracho, que es la peor rémora que podemos tener. Ya nos avisan nuestros vecinos Portugal, donde sus dirigentes suspiran por su caída al ver cómo las ocurrencias del inepto gañán están afectando a la economía de nuestros vecinos.

Y todo esto ocurre por poner a un indigente intelectual al frente de un partido por pura potra y, a la postre, al frente de un país por culpa de un desgraciado atentado terrorista. Alguien que no ofrece nada detrás de su sonrisa de cartón piedra. Un impresentable que oyó las campanas del progresismo sin tener ni una formación sólida ni, muchísimo menos, un proyecto real y firme. Un indeseable que, según cierto catedrático, encuentra en Fernando VII, el rey felón, lo más parecido a su figura. Ahora ya sólo falta una pregunta: ¿a qué estamos esperando para echarle?

domingo, 9 de mayo de 2010

Balance del primer trimestre de 2010

Buenas a todos.

La columna ‘El disparate económico’ de Roberto Centeno es una de esas lecturas que debería ser de obligada lectura para los ciudadanos. En ella se exponen las verdaderas miserias de la economía patria, lejos de los maquillajes oficiales. Como muestra, hoy me permito postear la valoración que se hace de nuestra economía durante el primer trimestre (enlace). El que no se entera del desastre que se nos viene encima es porque no quiere…

“El TITANIC se hunde y TODOS los pasajeros deben abandonar el buque”, así de contundente se expresa el conocido analista John Mauldin en su último análisis sobre la situación de Grecia, Portugal y España. La rebaja del nuestro rating era tan obvia que era imposible concluir otra cosa. Desde aquí se lo habíamos anticipando McCoy y un servidor, por ese orden. Pero Mauldin dice mucho más “salgan del euro y compren oro”, y en otro análisis anterior hace un par de meses afirmaba también que el euro llegará a la paridad con el dólar. Hasta aquí el análisis, y ahora el disparate: resulta que la banca española es la que mayor riesgo acumula con Portugal, después de con España. Un total de 88.500 millones de euros. ¡Lo que les faltaba! ¿Pero a qué se dedican esos ilustres ejecutivos con sueldos y bonus multimillonarios? No sé ustedes, pero a servidor jamás se le ocurriría dejar su dinero en manos de estas buenas gentes. Las grandes fortunas y las gestoras de patrimonios están empezando a sacar el dinero del país, algo perfectamente legal, y el BdE, que tan excelentemente está gestionando la crisis, califica estas salidas de “paranoicas”. 

 

Pero vayamos al tema, al balance del primer trimestre, donde la Sra. Salgado, entre lo patético y lo ridículo, afirma por quinta o sexta vez que la economía está mejorando. Y lo primero a resaltar no es la desastrosa cifra de paro oficial del INE –el real es un millón más sumando los colectivos excluidos–, ya que lo verdaderamente grave no es que el desempleo oficial haya superado el 20%. Y no lo es porque nunca antes había existido una España más injusta y a la vez más resignada, donde conviven las carencias más elementales y el hambre, los comedores de Caritas ya no dan abasto, con la corrupción y el derroche más insultante, sin que nadie sea capaz de tirarse a la calle como hacen en otros países con la mitad de paro, ¡particularmente los jóvenes con un 40,9% de paro! Pero tan tranquilos en casa de mamá viendo el fútbol.

 

Mentiras, insolidaridad, carencia de valores éticos y morales. En esta España podrida hasta la médula por una partitocracia totalitaria, el desempleo ya no es detonante de nada, ahí tienen ustedes a Andalucía o Extremadura, donde hay ya más funcionarios que trabajadores, con cifras de paro oficial del 27%, y del real más del 35%, y no solo no pasa nada, es que además votan socialista. “El paro ha tocado techo”, afirma Zapatero con una desvergüenza que causa ira y sonrojo, después de ordenar a Corbacho que el paro registrado de abril tiene que mostrar una cifra positiva como sea, y al INE que el PIB del primer trimestre tiene que mostrar la salida de la crisis, 0,1%.

 

El déficit que no cesa y los avales que reparten como si fueran cromos

 

El mayor problema, el verdadero drama del primer trimestre, porque esto si se va a llevar por delante a Zapatero, a sus secuaces, al Partido Socialista, a una oposición cobarde e inicua que ni sabe ni contesta, y a la nación en su conjunto, es el hundimiento de las cuentas públicas. Los ingresos siguen descendiendo por efecto de la caída de la actividad económica, mientras los gastos mantienen su tendencia al alza por las transferencias al Servicio Nacional de Empleo, los mayores pagos por intereses de la deuda y las transferencias al Fondo de Inversión Local. En concreto, los datos de ejecución del Presupuesto del Estado muestran en términos de caja, es decir, lo que ha entrado en el cajón y lo que ha salido del cajón, un agujero de 15.546 millones, equivalente al 1,48% del PIB, un déficit un 37,5% superior al del año anterior y cinco veces mayor del previsto en los PGA-2010, justo en el momento en que los mercados empiezan  a sentir auténtico pánico por la deuda soberana de Grecia, Portugal y España. Pero donde un Zapatero enloquecido reparte dinero como si fueran cromos: a Grecia – pagamos el doble de Alemania en términos de PIB, ¡12.500 millones de euros en cifras absolutas, un dinero que no tenemos y que necesitamos pedir prestado!-, a los palestinos, a los tiranos latinoamericanos, a los titiriteros de la ceja y a quien se tercie, y además, para evitar el hundimiento del sistema financiero, avala multimillonarias emisiones de cajas y bancos  que nadie compraría, y que jamás podrán devolver. 

 

El secretario de Estado de Hacienda, Sr. Ocaña, con su mendacidad habitual, presentó las cifras de realización del Presupuesto que más le convenían, es decir, en términos de Contabilidad Nacional, donde se incluyen no realidades sino compromisos, con lo que consigue reducir el agujero a la mitad, 8.908, o el 0,85% del PIB, y afirmó sin sonrojarse que la “cuentas apuntan a una estabilización” de la economía, a la vez que descartó nuevas medidas de recorte del déficit para evitar el acoso de los mercados, a pesar de que justo en el momento en que hacía esas declaraciones el Tesoro tenía que pagar el doble de hace un mes para colocar sus letras. Realmente la irresponsabilidad de estos personajes causa escalofríos. Y aquí naturalmente estamos hablando del Presupuesto del Estado, nada sabemos, ni sabremos en mucho tiempo de lo que esté pasando en CCAA, ayuntamientos y diputaciones, pero témanse ustedes lo peor, por lo que al igual que en 2009, las cifras del primer trimestre 2010 siguen mostrando un deterioro vertiginoso de las cuentas públicas.

 

Y luego queda otro tema menos conocido, pero que supone un riesgo añadido brutal para el Estado: los avales a un sistema financiero que ya solo funciona con respiración asistida, unos avales que alcanzan hoy la increíble cifra de 61.278 millones de euros, y que siguen creciendo vertiginosamente. Caja Madrid piensa emitir deuda próximamente por más de 6.000 millones de euros con aval del Estado -¿acaso alguien en el BdE se ha molestado en comprobar la capacidad de devolver ese dinero antes de conceder aval alguno?-. Eso es de juzgado de guardia, hay ya varias cajas en peor situación aún que CCM antes de la intervención, pero como Zapatero ha dado instrucciones de no intervenir ninguna caja, el BdE en contra de su más elemental obligación como regulador, simplemente no lo hace. Y esos avales multimillonarios serán ejecutados por los acreedores en su mayoría, porque las entidades jamás podrán devolver ese dinero ni a vencimiento ni nunca. Claro que para entonces, uno o dos años, el Estado tampoco podrá responder.

 

Indicadores de actividad y demanda 

 

Empezando por la construcción, que tras el paréntesis proporcionado por el Plan E, donde se han despilfarrado 8.000 millones de euros en los temas más absurdos, entre ellos a levantar aceras y a volverlas a poner, en mi calle lo hicieron dos veces, se han intensificado las caídas. El consumo aparente cemento ha pasado del -11,3% en enero al -23,4% en febrero, una auténtica salvajada teniendo en cuenta el desplome del sector, y lo mismo ocurre con la afiliación a la Seguridad Social que se ha reducido un 20% en este  primer trimestre. Dentro de los indicadores adelantados, la superficie de visados a construir continúa cayendo a buen ritmo. Le sigue la producción industrial, que habiendo mejorado algo el tercer trimestre 2009, volvería a caer en el cuarto y sobre todo en enero y febrero, y ello a pesar de las fuertes ayudas al corazón del mismo, el sector del automóvil. Así que imagínense lo que va a pasar cuando desparezcan y además suba el IVA. Otros datos que corroboran las malas expectativas futuras son la cifra de negocios y la entrada de pedidos. La utilización de la capacidad productiva cae también a mínimos históricos.

 

En los servicios, el sector de mayor amplitud, el conjunto de indicadores del mismo ha detenido la leve mejora de meses anteriores y van a peor. Las mejoras de pernoctaciones y en entradas de turistas, o ventas al por menor de marzo, han sido debidas al adelanto de Semana Santa. En cuanto a actividad general, el indicador sintético de actividad muestra un deterioro de la actividad en los dos primeros meses. La concesión de créditos a empresas y familias muestra una nueva y fuerte recaída. En el sector exterior la fuerte erraticidad de los datos no hace posible aún un diagnóstico certero, pero sí hay dos cosas claras: el déficit por cuenta corriente, aunque se reduce, todavía se mantiene negativo, lo que significa que aun con todo seguimos consumiendo más de lo que producimos, lo cual es sencillamente insostenible; y luego que la parte de la exportaciones es demasiado pequeña para que pueda esperarse nada significativo de ella.

 

Y una nota final. Es una vergüenza, es un escándalo, la burda manipulación de los datos del consumo de electricidad por parte del comisario político puesto al frente de Red Eléctrica por Zapatero. Su comportamiento difiere totalmente del resto del consumos energéticos y del PIB oficial, las correcciones hechas por este sectario, de estacionalidad, calendario y temperatura, son de juzgado de guardia. En definitiva, el balance provisional del primer trimestre 2010 muestra un empeoramiento adicional de la situación en casi todos los indicadores de actividad y demanda, y todo esto ocurre antes de las subidas de impuestos. Es claro que la situación está totalmente fuera del control del gobierno, que la oposición, incapaz de plantear una moción de censura es cómplice del desastre, porque entre otras razones no reduce ni un céntimo los déficit de los lugares donde manda, y que los responsables del 71,5% del gasto CCAA, Ayuntamientos y Diputaciones, con un egoísmo y una insolidaridad atroces, actúan como si el tema no fuese con ellos. Lo dicho al principio. El TITANIC se hunde, es cuestión de meses la suspensión de pagos como nación y/o la quiebra de parte del sistema financiero.

jueves, 6 de mayo de 2010

España, peor que Grecia

Muy buenas a todos.

El titular parece exagerado y alarmista, pero es que desgraciadamente se dan todas las circunstancias para que sea cierto.

Digámoslo claro: España se dirige a la bancarrota de forma inevitable, por no decir que estamos YA en quiebra. Pero lo más gracioso es que, a pesar de que estamos hasta el cuello,  el mequetrefe que nos (des)gobierna saca pecho y pone encima de la mesa más dinero que nadie en relación a su PIB (y, lo que es casi más importante, en relación a la exposición de nuestro sistema financiero a la deuda griega) para sacar a Grecia del atolladero, ¡que aquí seguimos siendo ricos, oye!

Pero la cruda realidad es que, mientras rescatamos a Grecia,  nuestras cuentas se hunden por momentos. Como denuncia Roberto Centeno, en 2009 el déficit superó el 16% del PIB (no el 11%), la deuda el 87% (no el 55%) y nuestras necesidades de emisión para 2010 alcanzarán los 250.000 millones de euros (con los bancos españoles comprando esta deuda, ¿quién si no?).

Y, claro, los mercados no son tontos y se dan cuenta de la cruda realidad, no se creen las mentiras del (des)gobierno (y mucho menos su supuesto plan de ajuste) y al final todo esto pasa factura: la deuda española ha visto rebajada su calificación (y con previsión de seguir bajando), el riesgo país de España se ha situado en el nivel más alto de su historia, por encima de Filipinas o Hungría (ahí es nada…), el coste de la deuda a corto ha subido un 60%, la bolsa se hunde... y surgen rumores (¿serán sólo rumores?) acerca de la posibilidad de que España necesite un rescate de cerca de 300.000 millones para no terminar en bancarrota, algo que el mentiroso, incompetente e ignorante mequetrefe ha tildado de “absoluta locura”, lo cual hace pensar seriamente que realmente ¡¡vamos a necesitar ese rescate!! Ya veremos en qué queda esa ‘absoluta locura’, espero equivocarme… aunque me da que el mentiroso compulsivo ha vuelto a mentir. Al tiempo…

Y es que incluso desde las propias filas socialistas se desconfía de que España pueda evitar una crisis a la griega, no digamos ya la prensa extranjera. Incluso periodistas habitualmente afines a la desastrosa política del inepto gañán han alzado la voz en contra de sus estupideces.

Y mientras todo esto ocurre, ahí tenemos al zopenco mequetrefe tocando el violón en la cubierta del Titanic. Está claro que el miserable y mentiroso que nos ha tocado en desgracia estaba aquí para casar a homosexuales (contra lo cual no tengo nada, por cierto), para abortos de adolescentes, igualdades desiguales (lo más chapucero y anticonstitucional que se puede echar uno a la cara), violencias de género (ídem),  dependencias, Estatutos inconstitucionales y otras milongas; todo eso, por supuesto, cuando la cartera estaba bien llena y el inepto gañán no tenía reparos en firmar cheques a diestro y siniestro. Para lo secundario, esto es, la economía, para esas cosas de los dineros, a él que no lo llamen porque está claro que no sacó demasiado provecho a las dos tardes de Jordi Sevilla.

Y lo peor es que, en el fondo, nos lo merecemos por haberle votado, sobre todo la segunda vez. Ahora nos tocará pagar el error, y con creces. Al menos, esperemos que tan tremendo error sirva para aprender a no poner a un zoquete, inútil, mentiroso, sectario, inepto e ignorante al frente de nuestra nación.

viernes, 30 de abril de 2010

La imposición del catalán

Buenas de nuevo a todos.

Últimamente se habla mucho de la tan traída y llevada sentencia sobre el Estatuto de Cataluña, un Estatuto que es claramente anticonstitucional. Y una de las razones (no la única) por la que es anticonstitucional es por la persecución y discriminación a la que se somete el castellano que, tal como reza el Artículo 3 de la Constitución, es “la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”.

Lo que parece claro es que el arrinconamiento del castellano responde, a todas luces, a una forma más de establecer distancias entre unas regiones españolas con otras, de modo que se llegue al secesionismo lingüístico y, por tanto, a romper el principal nexo cultural que nos une, esto es, el idioma. No se entiende, si no, que el segundo idioma más importante del mundo sea perseguido en todos los estamentos (sociales, comerciales, académicos). Es evidente que es por una clara posición antiespañola por parte de los nacionalistas (PSE incluido, no lo olvidemos) y no por velar por los intereses de, por ejemplo, los alumnos a los que se les impone el catalán quieran o no.

A cuento de todo esto, el Ministro de Educación llegó a tener las tragaderas necesarias para claudicar ante los secesionistas catalanes al decir a las familias españolas que habrían de resignarse y asumir que “el catalán es la lengua vehicular”. Y todo ello sólo dos meses después de sacar pecho diciendo que el español es la lengua oficial de todo el Estado. Se ve que, al igual que el resto del (des)Gobierno que sufrimos,  ha aprendido muy bien a decir una cosa y la contraria.

Para ver hasta qué punto se utiliza el idioma para blindar y aislar el territorio y favorecer a los suyos, basta con leer las declaraciones del Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Lérida, que abogó por establecer pruebas de catalán para que los de fuera no pudieran acceder a las plazas ofertadas en dicha universidad y así, de paso, evitar el mal trago que supone a los catalanes el tener que irse a universidades de fuera por falta de plazas en las universidades propias. Hay que ser cateto, provinciano… ¡y fascista!

El asunto ha llegado a tintes que se podrían tildar de fascistas, como el caso de un alumno al que se le prohibió asistir como oyente en la escuela de idiomas tras una denuncia por haber discrepado acerca de la imposición del catalán. Actos que recuerdan más de lo conveniente  a las prácticas nazis donde se detenía a los judíos tras el correspondiente chivatazo.

Más conocido es el caso de Manuel Nevot, quien fue multado con 800€ por rotular su establecimiento en castellano y que recurrió la sentencia ante el Tribunal Constitucional… que con lo vendido que está, va listo el pobre hombre. Afortunadamente, todavía le quedará Estrasburgo.  Curiosamente, el señor Nevot también fue multado a partir de una denuncia, y esta vez anónima; está claro que cada vez hay más similitudes con los métodos fascistoides nacionalsocialistas: una Gestapo lingüística en toda regla.

Y para terminar de entrometerse en la libertad de mercado y de elección de los consumidores y usuarios, en su particular normalización han terminado por establecer cuotas en los cines con la Ley del Cine Catalán, que pretende obligar a distribuir la mitad de las copias de películas dobladas o subtituladas en catalán a pesar de que no tienen demanda, como bien apuntan los propios empresarios, que estaban dispuestos a movilizarse contra la ley, al igual que otros productores y exhibidores europeos.

Y todo este desbarajuste, con la connivencia del zoquete mayor; ese que por cuatro votos y mantenerse en la poltrona es capaz de vender a su abuela (o a su abuelo el de la guerra). Uno más de los efectos del Estatut, del que desde el (des)Gobierno se dijo que “lleva ya unos cuantos años en vigor y aquí no ha pasado nada”. No, no pasa nada; tan sólo que se conculcan los más elementales derechos de millones de ciudadanos. Aparte de eso, nada que reseñar.

¡Es que ni con la muerte pagan el daño que están haciendo!

viernes, 9 de abril de 2010

¿Inminente sentencia sobre el Estatut?

Muy buenas.

Parece ser que algo se mueve en el Tribunal Constitucional. La presidente (que no presidenta) María Antonia Casas (la ‘alegal’) ha convocado un pleno sobre el Estatuto catalán para los próximos días 14 y 15 de Abril.

Parece ser que los magistrados de corte progresista (léase amancebados del PSOE) ya alcanzaron un acuerdo acerca de la sentencia, y se supone que quieren convencer a alguno de los magistrados conservadores para que apoyen el borrador actual.

Pero dado que la presidente tiene el voto de calidad, y sabiendo que es fiel sirviente de los intereses del P (ex-PSOE), seguramente no se pueda esperar nada bueno de la esperada sentencia. Y es que si los jueces fuesen realmente independientes no se habría llegado a una espera de cuatro años para dar carpetazo a un estatuto que es claramente anticonstitucional: obligatoriedad del conocimiento del catalán (y lo que es peor: arrinconamiento y persecución del castellano), fragmentación de la justicia, bilateralidad en cuestiones de Estado… En suma, un estatuto de corte confederal y que allana el camino hacia el independentismo catalán, una reforma constitucional encubierta.

Mientras tanto, los políticos catalanes siguen con su algarada particular. Tras el indecente editorial conjunto (¡leñe, qué bueno es Martín Seco!) de los diarios catalanes, el charnego Montilla ya amagó con una respuesta unitaria de la sociedad catalana (¿sería tan unitaria como los que votaron a favor del Estatuto, menos de un tercio de los ciudadanos?) en caso de recortes del Estatuto, y ahora los chacales de ERC advierten que no acatarán la sentencia del TC, envalentonados que están viendo la pusilanimidad de las instituciones y que todas las barrabasadas que sueltan por sus pestilentes bocas les salen gratis.

Pero lo que los traidores de ERC y otros de su calaña no cuentan es que lo que realmente se defiende, en connivencia con las élites y los medios de comunicación, es el poder de los políticos catalanes. Un poder que, por cierto, más que revertir en beneficios para los ciudadanos ha llevado a todo tipo de corrupción e irresponsabilidad de la casta política catalana.

Mientras tanto, el desarrollo del Estatuto y los hechos consumados hacen que la sentencia, sea cual sea, llegue demasiado tarde. Es lo que tiene el mantener a un irresponsable e indigente intelectual, aquel mismo de la “nación discutida y discutible”, como presidente del (des)Gobierno.

Que Dios nos pille confesados…

La distribución de renta en la España de ZP

Artículo de Roberto Centeno en ‘Cotizalia’:

Uno de los hechos más intrínsicamente perversos, dentro del desastre económico, intelectual y social que Zapatero representa, es la patraña sobre la fortaleza de su política social, desmentida día a día por el incremento imparable de la desigualdad entre los españoles. El tema es ya tan extremo que la cruda realidad de cientos de miles de familias nos devuelve a las páginas más oscuras de nuestra historia, con 1,6 millones de parados  tirados en la cuneta, sin prestación ni subvención alguna; con los comedores de Caritas desbordados e incapaces de atender ya a todos los necesitados; con miles de personas buscando cada noche comida en los cubos de la basura de los supermercados, o con situaciones como la que acaba de ocurrir en Alicante, donde se ha hecho un llamamiento para encontrar familias de acogida para 150 niños, a los que sus padres no pueden dar de comer.

 

Aparte de su sectarismo e incompetencia, este océano de injusticia en el reparto de la renta y la riqueza creadas, es la gran seña de identidad del socialismo español. Desde su distribución funcional -donde la “política social” de Zapatero ha dado un vuelco a la distribución primaria de la renta a favor del capital y en contra de los salarios- a la distribución personal -donde la “política de igualdad” de Zapatero ha conducido a que  en la época de las vacas gordas un 60% de las familias perdiera renta real-, o a la  distribución territorial -donde la “política de solidaridad” de Zapatero ha conducido a que las diferencias de renta entre las regiones se hayan incrementado en lugar de disminuir.

 

La distribución funcional: el desplome de las rentas del trabajo

 

La distribución funcional de la renta expresa la forma en que ésta se reparte entre el trabajo y el capital. A principios de los años 70, como consecuencia del espectacular crecimiento de  los años 60 y la creación de una poderosa clase media por el régimen del general Franco, la parte del trabajo en el PIB, según un estudio de la Comisión Europea, ascendía al 64% del total o al 67,9% sin impuestos indirectos, una situación que se hundiría rápidamente con el primer gobierno socialista a partir de 1982,  iniciándose un sesgo sin precedentes a favor de los beneficios empresariales.

 

Este fenómeno no ha sido exclusivo de España, pero sí ha sido aquí, bajo los gobiernos socialistas, donde la pérdida de riqueza relativa al PIB de los asalariados ha sido más acusada. Durante su primer gobierno, en la España del pelotazo según expresión de un ministro de Economía de la época, ésta se desplomaría hasta el 48,7% en 1996, cuando el ínclito Solbes dejó casi quebrado el país por primera vez. Durante el gobierno de Aznar la cifra se recuperaría algo, hasta  el 50,1% en 1999.

 

Finalmente, en la España de Zapatero, la parte de los salarios en el PIB se hundiría de nuevo hasta el 46,6% en el primer trimestre 2008. A día de hoy la cifra es ya inferior al 46% porque, según el INE, las rentas salariales han crecido menos que las del capital desde esa fecha hasta el tercer trimestre 2009. ¿Y por qué el INE no deja de ocultar la realidad y en vez de porcentajes que no dicen nada, publica las cifras absolutas? En todo caso, se trata de la cifra más baja de participación de los salarios en la renta nacional desde que existen series estadísticas, y la más baja de toda la UE, donde la media se sitúa en el 53%, mientras los vendidos de UGT y CCOO no dicen ni pío.

 

La pérdida de participación de los salarios es más grave aún si tenemos en cuenta que, además, Zapatero ha situado a España en el primer puesto de la UE en cuanto a desigualdades salariales, con un 60% de la población activa mileurista, y donde la presión fiscal sobre las rentas salariales es ya cuatro puntos superior a la media de la UE, mientras las grandes fortunas siguen exentas.

 

La distribución personal: el crecimiento imparable de la desigualdad

 

La distribución personal es la forma en la que las rentas de mercado y las transferencias se distribuyen entre la población. El primer indicador del grado de desequilibrio lo constituye el índice de Gini, que mide la concentración de riqueza, cuyo valor oscila entre cero y uno. Cuanto más bajo es el valor, más equitativa es la distribución, y viceversa. Cuando Zapatero llegó al poder el valor de éste índice era de 0,307 y, en lugar de reducirse, ha crecido hasta 0,325 en 2008, lo que supone un empeoramiento del 5,86% en sus cinco primeros años de gobierno, una cifra enorme, y un 9% peor que la media europea, por no hablar de países como Dinamarca o Suecia cuyo índice es de 0,225.

 

Otra de los indicadores es la curva de Lorenz, una forma gráfica de mostrar la distribución, dividiendo la población y la renta en décimas partes, decilas en lenguaje estadístico, y teniendo en cuenta el  porcentaje de la renta total que recibe cada una, desde el 10% mas pobre al 10% más rico. Los resultados son sobrecogedores. Entre 2003 y 2007, los años de las vacas gordas, las seis primeras decilas, el 60% de la población, había perdido renta real y, de las cuatro siguientes, la que más gana es la del 10% más rico de la población, que se apropia ya de más del 31% de la riqueza. Pero si la concentración la medimos sobre la riqueza financiera, el resultado es espectacular: el 10% más rico de la población se apropia del 70% de la riqueza. No en vano en estos años, España encabezaba el ranking mundial en incremento del número de millonarios. 

 

Pero además si con las cifras 2007 calculamos lo que los economistas denominan “ratio de desigualdad”, que mide la relación la relación de la renta que está en manos del 20% de las familias más ricas y lo que está en manos  del 20% más pobre, este ratio había pasado de 5,1 veces en 2004 a 5,4 veces en 2.007,  frente a una media de 4,8 para la UE-15, y de 4,2 para los  países centrales, es decir el “ratio de desigualdad” en la España de Zapatero es un 12,5% más alto que la media de la UE-15 y un 28,6% superior que la media de los países centrales hacia los que supuestamente pretendemos converger, lo que representa una diferencia de desigualdad tremenda. Y lo que es peor: mientras este ratio se ha elevado en España, se ha reducido en Europa.

 

La distribución territorial: la vuelta de las dos Españas

 

Uno de los mitos más extendidos entre los políticos de uno y otro signo es que el Estado de las Autonomías ha reducido las diferencias de renta “per cápita” entre las regiones españolas. Así lo expondría Zapatero hace unos meses en el debate del Estado de la Nación. Nada más lejos de la realidad. La desigualdad territorial se mide con el número de CCAA cuya renta “per capita” supera la media nacional y con las que tiene una renta un 90% inferior a la media. En 1975, cuando aún no existían autonomías había 11 regiones o CCAA que superaban la media  nacional y hoy, 33 años después, éstas se han reducido a ocho; mientras que el número de CCAA con renta  inferior al 90% de la media ha pasado de solo seis en 1975 a ocho en 2008.

 

Y la desigualdad está empeorando con la crisis. Mientras Navarra y País Vasco, gracias a un régimen fiscal demencial, que les permite pagar ocho veces menos de lo que les corresponde han salido de la crisis, Andalucía, Extremadura, Canarias -que votó a favor de blindar el expolio vasco-, Aragón, y otras, siguen cayendo al -4% oficial, y Cataluña, donde la incompetencia, el despilfarro y la persecución lingüística, han batido todos los “records”, ostenta el farolillo rojo con una caída del -4,7% oficial. Es decir, el modelo autonómico no sólo es que sea económicamente inviable  e intrínsicamente corrupto, es que además ha empeorado significativamente la distribución de la renta entre las regiones, que no están convergiendo sino divergiendo: es la vuelta de las dos Españas.

 

Todo lo expuesto no son juicios de valor, son hechos cuantificables, que por cierto demuestran la falsedad de que el socialismo sea el reparto igualitario de la miseria. En el socialismo español de reparto igualitario nada, con Zapatero los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, junto con una casta política parasitaria, que sigue despilfarrando como si no hubiera crisis  expoliándonos  sin contemplaciones.

miércoles, 31 de marzo de 2010

‘The Economist’ arremete contra Zapatero

Buenas.

Los chicos de ‘The Economist’, que no pasan por ser precisamente unos pardillos en temas económicos, han vuelto a poner al inepto gañán en la picota y a desconfiar de la capacidad de España para salir del atolladero en la que el mequetrefe impresentable nos ha metido.

Y claro, es que es lo que nos merecemos por tener al frente de la nación al tipejo más incompetente, incapaz, mediocre y mamarracho que ha pisado La Moncloa (invitados incluidos).

Aquí os dejo la reseña en ‘El Confidencial’ al artículo publicado por ‘The Economist’:

‘The Economist’ arremete contra el ‘zapping político’ de Zapatero

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, está practicando el "zapping" político para hacer frente a la crisis económica y hasta ahora ha recurrido a los movimientos tácticos para aplacar a los sindicatos, los Gobiernos autonómicos y, en última instancia, a los mercados de deuda.

Así lo afirma la revista "The Economist" en un artículo muy crítico con la gestión del gobernante español, titulado "El zapping de Zapatero", en el que se afirma que "después de mucho tiempo de aplazar las decisiones y de paranoia, ha llegado el momento de que el presidente del Gobierno demuestre liderazgo".

La publicación argumenta que España necesita urgentemente reformar su mercado laboral, su estructura económica y su sistema de gasto público, y que debería tomar ejemplo del ex presidente socialista Felipe González y lograr un pacto con la participación de sindicatos, empresarios y partidos políticos.

"The Economist" advierte de que Zapatero "tiene pocos meses para demostrar que puede adoptar las medidas radicales necesarias para prevenir años de estancamiento, que podrían desatar los desórdenes sociales que teme. Retrasar el dolor sólo lo incrementará".

"Si no sale de él liderar este proceso, muchas personas en su propio partido, así como los españoles de a pie, pueden empezar a preguntarse pronto por qué está en el Palacio de la Moncloa", se afirma en este artículo, en el que se considera que "hay buenas razones para que los inversores se preocupen por España".

Se indica en este sentido que España tiene la tasa de desempleo más alta de Europa, un 19,5%, que la economía sigue en recesión, que no habrá un crecimiento apreciable hasta 2011 y que el déficit ha aumentado hasta el 11,4% del PIB en 2009 debido a la reducción de los ingresos impositivos y al gasto generado por el paro.

"Sin una vuelta más rápida al crecimiento, la deuda pública puede convertirse rápidamente en insostenible", dice la revista.

"The Economist" acusa a Zapatero de "empeorar las cosas" y le critica "por fracasar a la hora de prever que la caída se avecinaba", por "hacer un diagnóstico equivocado al pensar que sería una recesión frente a la que sólo había que esperar" y por "seguir financiando el paro con dinero público y subiendo las pensiones y los sueldos de los funcionarios, dejando de lado las reformas".

Ha sido la reacción de los mercados, poniendo en tela de juicio la solvencia de las finanzas públicas españolas, lo que ha hecho reaccionar al Gobierno socialista, según señala esta publicación.

Y cuando se ha reaccionado, añade, ha sido para "lanzar abruptamente un plan de austeridad y una vaga reforma del mercado laboral, de la que se retiraron algunos aspectos en cuanto se escucharon las primeras declaraciones de protesta".

"The Economist" concluye que los problemas de España "empiezan en casa", empezando por un boom económico que se sustentó únicamente en el sector inmobiliario, por una economía con altos costes y baja productividad, y por un sistema laboral asimétrico, que protege en extremo a unos trabajadores y deja indefensos a otros.

Además, dice "The Economist", "años de comprar a los Gobiernos regionales con dinero en efectivo y excesivas devoluciones de competencias han derivado en que el Gobierno central sólo controle directamente un quinto del gasto, mientras las empresas tienen que superar las montañas que suponen las regulaciones que se solapan".